Andrés Alcalde Codero (1952)

Nació en Santiago en 1952. Su vida musical, como él mismo la define, podría ordenarse cronológicamente dentro de tres períodos formativos más uno en curso que definimos nosotros y describiremos más abajo: 1. el aprendizaje del cuerpo, 2. el aprendizaje de la escritura, 3. el aprendizaje del cuerpo de la escritura, 4. actualidad. El primer período se sitúa en torno a las clases de piano con su tío Carlos Alcalde, a la presencia constante de la danza junto a su madre y hermanas bailarinas, y a la vida juvenil de los conjuntos de música popular. En 1970 entró a estudiar Composición en la Universidad de Chile con Alfonso Letelier y paralelamente completó la carrera de Educación Ritmo-Auditiva. Dentro de la universidad comienza el segundo período, la aprehensión de la escritura. Ahí, además, recibe clases de Cirilo Vila, Juan Lemann, Juan Amenabar, Carlos Botto, entre otros,  y escribe sus primeras obras. “Sacre miniatures”, “Días de campo”, “El Agua” y “Sonata para piano” son algunas de las piezas de este período que influidas tanto por el neoclasicismo y expresionismo chileno de la época como por las armonías y colores modales de Bártok, Hindemith y Prokofiev, traslucen, por medio de una atrevida búsqueda contrapuntística, una inconfundible picardía que compromete toda la música posterior de Andrés Alcalde.

En 1976 compuso “Cuatro piezas para orquesta” en donde encuentra, bajo un prisma weberniano, la necesidad de componer con ideas y ya no con temas. De ahí hasta 1982 escribió “Opiniones”, “Las cabezas trocadas”, “Ave María”, “Pedro Cortés” y como discípulo de Cirilo Vila hace clases de Armonía y Contrapunto en la U.Ch. En 1982 compone “Stravinskiana” para gran orquesta, obra escrita para ballet y dedicada a su madre bailarina. En esta composición Andrés toma cierta distancia con la academia en cuanto a los asuntos lingüísticos, ya que abandona radicalmente la idea del “Durchführung” germano e introduce aspectos menos occidentales como repeticiones obsesivas, elasticidad rítmica y armonías no evolutivas. Ese mismo año, bajo dictadura militar, es despedido de la universidad por no saludar al decano Félix de Aguirre. 

En 1982, con una buena cantidad de composiciones bajo el brazo ganó una beca del “Ministero degli affari esteri” para estudiar en Italia. Partió a Roma donde tuvo clases, primero, con Mauro Bortolotti y luego con Franco Donatoni, maestro con el cual dio inicio al tercer período: el aprendizaje del cuerpo de la escritura. El Cuarteto n°2 “Discordancias-Concordancias” de 1983 grafica  la búsqueda de un metadominio para la composición, una especie de “psico-socio-análisis”  producto de la expulsión universitaria y del hallazgo de un nuevo mundo lingüístico. Esta pieza transita desde la rabia a la medida, del orden discreto al orden, del desacuerdo al acuerdo, de lo aleatorio a lo guiado. Podemos decir que la búsqueda de ese metadominio conforma, junto a una búsqueda ética fundada en el compromiso, las condiciones de posibilidad básicas de su artesanía, artesanía inacabada que fructifica en: “Jake”, “Call”, “Bergan-Bergunter”, “Talla”, “Rin”, “Tranquillein”, “Llongüein”, “Sereno”, “Allez-Allez”, “Mcrimbô”, “Allora”, “PC-J25”, “Rondeaux”, “Musica da Camera”, “Claro”, “Kekereke”, “Permesso”. Los frutos artesanales se desarrollan también en el apoyo pedagógico de un sinnúmero de alumnos y agrupaciones de carácter comunitario, tales como los talleres “Lira”, “Compañía Pilcomayo-Gogol”, “CAMERA”, cursos de Magister en Composición en la U.Ch y los talleres grupales y clases que actualmente realiza en el Centro de Estudios de la Composición Matta365 en Viña del Mar, espacio este último que funda el año 2000 junto a una comunidad musical compuesta de sus alumnos y amigos.

El año 2006, auspiciado por el Fondo Nacional de la Música, inicia su ópera “…y de pronto la tarde. 7 madrigales  escénicos” ópera denominada “de barrio” la cual concluye a fines del 2007 obteniendo el premio Altazor 2008 en música docta. Este proyecto experimental, radical en el compromiso lúdico con el encuentro derivativo de las ideas, surgió a partir de la aceptación de una hoja de apuntes como el material gestador de la obra y su microcosmos, dando con ella, además, la apertura a un ciclo de óperas que nos ubican en un presente y cuarto periodo, periodo que no quisiéramos llamar formativo y que, por su carácter extra-académico, su ímpetu comunitario, eco-lógico, inclusivo, sedimentado y derivativo inscribiremos aquí como “periodo rizomático”.

“Más allá de la tarde” es el nombre del ciclo de óperas de género inaugurado con  la ópera de barrio “y de pronto la tarde…”. Luego vino “Sola” ópera de encierro estrenada los meses de julio a septiembre del año 2013 en el teatro experimental de Matta365 y su espacio escénico. Actualmente se encuentra componiendo “Sosiega la noche” ópera nocturno y vendrá “La sombra oscila jadeante”, “Dócil”, “Sofoca y soslaya”, “Fatigada y silenciosa” y “Tú” ópera total. Este ciclo de 7 óperas más una inicial fueron proyectadas con el nombre de cada una de las escenas de la primera (“y de pronto la tarde…”), trasluciendo un sentido de compromiso con la vida que traspasa al futuro siempre incierto. 

 “Sola” fue una dialéctica obsesiva entre polaridades básicas, ni racionalismos latinoamericanos, ni sensualismos europeos, más bien una propulsión volcánica y lúdica entre 2 + 2, blanco y negro en vibración. Un proyecto y su deriva, un cauce y su flujo, algo así como una ecología de las ideas. Una estética felliniana en un cuerpo situado en Latinoamérica.

Antes de comenzar la tercera ópera, “Sosiega la noche”, ha compuesto el encargo de una obra para gran orquesta llamada “Retorno”, asentando con ella esta nueva etapa involutiva y rizomática, a través de una construcción rigurosamente derivativa o la puesta en escena de una máquina salvaje. Las obras como “Freitag”, “Funky piano piece” y “Atte.” compuestas entre los años 2014 y 2015 fueron gestadas a modo de paréntesis escritural en medio del trabajo operístico, y a su vez “Across” para cuerdas, percusión y celesta dedicada al arquitecto Alberto Cruz se trata también de una pieza independiente pero inserta como IV escena dentro de “Sosiega la noche”. El plan completo para esta ópera es el siguiente: I. Desosegada luz, para orquesta y coro pregrabados; II. Ciencia secreta, 23 preludios para piano y conjunto instrumental; III. Gatillo de tu propia suerte o “Cantos comunes y corrientes” para coro y solistas; IV. Laguna infinita de sonidos o “Across” para piano, percusión y cuerdas; V. No olvido aun tu amistoso silencio; VI. Chercán también de todos mis sueños.